Cuando definimos nuestros objetivos tenemos que recordar que es imprescindible que el cumplimiento de dichos objetivos nos haga crecer en algún aspecto.

Puede ser como empleado, como líder, como padre, como hijo, como amigo o en el rol que quieras crecer.

El punto es que los objetivos no debe ser simplemente para “mantenerse” o hacer feliz a alguien más. 

Es importante que luego del cumplimiento de los objetivos que nos definimos haya un cambio visible en nuestra persona porque crecimos de alguna forma.